Miércoles 01/10/2025
FOTO: Katarina Wolnik Vera
Texto: Sara Valls
El término People Pleasing hace referencia a la necesidad constante de agradar a los demás y basar el propio valor en la aprobación externa (Khan & Peters, 2025).
Aunque querer ser amable o ayudar a los demás es algo natural y positivo, cuando tu bienestar depende exclusivamente de la validación externa, empiezan a aparecer algunas dificultades: baja autoestima, ansiedad, dificultad para poner límites y relaciones poco auténticas.
¿Por qué pasa esto?
El people pleasing suele surgir como una forma de protección, nos permite evitar el conflicto, el rechazo o la desaprobación. Sin embargo, lo que en un principio parece ayudar, a largo plazo debilita la autoestima y puede hacer que vivamos más para los demás que para nosotros mismos. Nos adaptamos tanto al otro que terminamos olvidando quiénes somos.
Las investigaciones han mostrado que existe una relación muy estrecha entre autoestima y calidad de las relaciones sociales:
- La baja autoestima puede llevar a relaciones menos satisfactorias.
- Las relaciones poco saludables pueden empeorar la autoestima (Harris & Orth, 2019; De Moor et al., 2021; Erol & Orth, 2016).
En el caso de las personas que tienden al people pleasing, este círculo se retroalimenta: cuanto más buscan agradar, más difícil resulta construir vínculos genuinos, y cuanto más vacíos se sienten en sus relaciones, más buscan la aprobación (Khan & Peters, 2025; Erol & Orth, 2016).
¿Qué consecuencias puede tener?
Algunas señales de que el people pleasing está afectando tu vida son:
- Dificultad para decir que no, que conlleva sobrecarga.
- Pensamientos de que decepcionar a alguien es un “fracaso personal”
- Confusión personal, no tienes claro qué quieres, cuáles son tus gustos, etc. Porque se suele priorizar lo que los demás esperan de ti sin plantearte si encaja contigo.
- Sentir ansiedad o incomodidad excesiva cuando piensas que alguien puede enfadarse contigo.
- Tus relaciones se sienten superficiales, porque escondes partes de ti para no “incomodar”.
¿Qué puedes hacer para empezar a mejorar?
Romper con este patrón no significa dejar de ser amable o considerado. Significa aprender a cuidar de ti mismo al mismo nivel que cuidas de los demás.
Algunas formas que pueden ayudarte a fomentar el autocuidado:
Empieza con límites pequeños
No es necesario transformarlo todo de golpe ni imponer cambios radicales. Poner límites es un proceso gradual que requiere práctica y confianza, y es normal que al principio genere cierta incomodidad. Por eso, lo más recomendable es empezar poco a poco, en situaciones menos difíciles o con personas con las que te sientas más seguro/a.
Por ejemplo, puedes comenzar diciendo que no a un plan cuando estás cansado, expresar tu preferencia en un grupo (“prefiero esta opción”) o reservar un espacio de tiempo solo para ti. Con cada pequeño paso, vas comprobando que poner límites no rompe las relaciones, sino que las hace más claras y auténticas.
Valora de forma compasiva aquello que haces
No necesitas esperar a que otros reconozcan tus logros para darles valor. Puedes empezar a reconocértelos tú mismo/a. Una forma sencilla es hacer una lista de aquello que has conseguido, ya sea grande o pequeño: desde un esfuerzo diario, una meta alcanzada o incluso haber superado un obstáculo que parecía imposible.
Felicitarnos por esos logros, por la dedicación y por el camino recorrido nos ayuda a tomar conciencia de nuestro propio valor. Al escribirlo y verlo con claridad, fortalecemos la confianza en nosotros mismos y cultivamos una autoestima más sana y sólida.
Escucha tus propias necesidades
Hazte una pregunta sencilla: ¿lo hago porque realmente quiero, o porque temo decepcionar?
Este pequeño ejercicio de reflexión puede marcar la diferencia. Te permite distinguir si estás actuando desde tu propio deseo o desde el miedo al rechazo. Cuando decides en función de lo que de verdad quieres, te sientes más cómodo contigo mismo, alineado con tus valores y tu forma de ser. Esto refuerza la confianza personal, favorece el autocuidado y te ayuda a vivir de manera más auténtica y coherente.
Explora tu identidad, aquello que disfrutas y lo que te hace único
Tu valor no depende de lo que los demás piensen de ti. Para fortalecer la autoestima es fundamental dedicar tiempo a conocerte, descubrir qué disfrutas y qué te hace sentir bien. Esto implica explorar tanto lo que te aporta bienestar como lo que te incomoda o no encaja contigo.
Al conectar con tus gustos, intereses y necesidades, refuerzas tu identidad personal y desarrollas un mayor autoconocimiento. De esta manera, puedes vivir de forma más auténtica y en armonía contigo mismo, tomando decisiones que realmente reflejen quién eres.
Referencias:
- Khan, Z., & Peters, A. (2025). Impact of Engagement in People-Pleasing Behaviour and Negative Feedback on Self-Esteem. Empowering Holistic Development. https://doi.org/10.51767/ic250453
- Harris, M., & Orth, U. (2019). The link between self-esteem and social relationships: A meta-analysis of longitudinal studies.. Journal of personality and social psychology. https://doi.org/10.1037/pspp0000265
- De Moor, E., Denissen, J., Emons, W., Bleidorn, W., Luhmann, M., Orth, U., & Chung, J. (2021). Self-esteem and satisfaction with social relationships across time.. Journal of personality and social psychology, 120 1, 173-191. https://doi.org/10.1037/pspp0000379
- Erol, R., & Orth, U. (2016). Self-esteem and the quality of romantic relationships. European Psychologist, 21, 274-283. https://doi.org/10.1027/1016-9040/A000259