Miércoles 19/11/2025
FOTO: Katarina Wolnik Vera
Texto: Txabi Anastasio
¿Has pensado alguna vez en cuánto te comunicas contigo mismo a través de tu cuerpo? El cuerpo no es solo una imagen que contemplamos en el espejo, sino un sistema vivo lleno de señales internas —sensaciones, tensiones, latidos— que pueden revelar mucho sobre cómo estamos por dentro. Aprender a escuchar este lenguaje corporal es clave para mejorar nuestra regulación emocional, nuestra autoestima y nuestra conexión con nosotros mismos.
¿Qué es la interocepción y por qué importa?
La interocepción es la capacidad de percibir y procesar las señales internas de nuestro cuerpo, como la respiración, la frecuencia cardíaca o la tensión muscular. Trabajar estas señales mediante intervenciones mente-cuerpo está vinculado con una mayor regulación emocional y bienestar psicológico (Heim et al., 2023).
Estudios recientes muestran que una buena conciencia interoceptiva está relacionada con una mejor capacidad para reevaluar emociones (Füstös, Gramann, Herbert, & Pollatos, 2013) y con menor sintomatología clínica en ansiedad, depresión y somatización (Lee, Lee, Kim, & Huh, 2024). Esto subraya su importancia para la salud mental y el bienestar general.
Cómo la desconexión corporal puede surgir
En contextos como los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) o después de experiencias traumáticas, el cuerpo puede dejar de sentirse propio. Se fragmenta, se percibe como un objeto más que un sujeto que siente, o simplemente se vuelve inaccesible desde el interior.
Investigaciones recientes explican cómo la disarmonía entre lo que sentimos internamente y lo que percibimos externamente puede dificultar nuestra conexión emocional (Quadt, Critchley, & Garfinkel, 2018). Si no podemos acceder a esas señales internas, perdemos una fuente fundamental de información sobre nuestro estado emocional.
Prácticas para reconectar con el cuerpo
Basándonos en la evidencia científica, aquí tienes estrategias para cultivar una escucha corporal consciente y compasiva:
1. Explorar las sensaciones internas
Dedica unos minutos al día para notar qué ocurre en tu cuerpo: respiración, latidos, temperatura, tensión. No se trata de juzgar ni cambiar nada, sino simplemente registrar esa experiencia.
2. Movimiento consciente
Actividades como caminar lentamente, estirarte o hacer yoga suave favorecen la conexión entre mente y cuerpo. Este tipo de movimiento fomenta la presencia y ayuda a integrar las señales interoceptivas.
3. Atender las señales de malestar
Cuando sientas tensión, incomodidad o displacer, en lugar de ignorarlas, pregúntate: “¿qué está intentando decirme mi cuerpo?”. Esta actitud abierta transforma las sensaciones desagradables en información valiosa.
4. Cultivar la autocompasión corporal
En vez de criticar lo que no te gusta, practica un diálogo amable con tu cuerpo. Reconoce todo lo que hace por ti cada día: respirar, moverse, sostenerte. La autocompasión asociada a la conciencia corporal se relaciona con una mejor autoestima (Neff & Germer, 2018).
5. Intervenciones guiadas especializadas
En casos de trauma o TCA, puede ser útil recurrir a terapias que incluyen la interocepción, como la terapia somática o el yoga sensible al trauma. Estos enfoques están diseñados para recuperar la seguridad y la experiencia de estar en el cuerpo (Heim et al., 2023; Tanaka, Ikeda, & Morita, 2023).
Identidad, cuerpo y pertenencia en la vida adulta
Reconectar con nuestro cuerpo también tiene una dimensión identitaria, especialmente para personas que viven lejos de su país de origen. Integrar la interocepción en nuestra vida puede ayudar a fortalecer nuestra sensación de pertenencia y de tener un “hogar interior”, algo especialmente importante cuando vivimos en contextos interculturales (Lee et al., 2024).
Reflexión final
Escuchar tu cuerpo no es un lujo: es una práctica profunda de autoconocimiento y cuidado emocional. Cuando aprendemos a reconocer sus señales, nos abrimos a una forma más auténtica de habitar nuestras emociones, mejorar nuestra autoestima y gestionar el estrés o las heridas del pasado.
Si te interesa explorar cómo reconectar con tu cuerpo puede transformar tu bienestar emocional, en Proyecto ART podemos acompañarte en ese camino de escucha, sanación y autocompasión.
Referencias:
- Füstös, J., Gramann, K., Herbert, B. M., & Pollatos, O. (2013). On the embodiment of emotion regulation: Interoceptive awareness facilitates reappraisal. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 8(8), 911–917. https://doi.org/10.1093/scan/nss089
- Heim, N., Bobou, M., Tanzer, M., Jenkinson, P. M., & Fotopoulou, A. (2023). Psychological interventions for interoception in mental health disorders: A systematic review of randomized‑controlled trials. Psychiatry and Clinical Neurosciences, 77(10), 530–540. https://doi.org/10.1111/pcn.13576
- Lazzarelli, A., Scafuto, F., Crescentini, C., Matiz, A., Orrù, G., Ciacchini, R., Alfì, G., Gemignani, A., & Conversano, C. (2024). Interoceptive ability and emotion regulation in mind–body interventions: An integrative review. Behavioral Sciences, 14(11), 1107. https://doi.org/10.3390/bs14111107
- Lee, M. M., Lee, H. B., Kim, J., & Huh, H. J. (2024). The relationship between interoceptive awareness, emotion regulation and clinical symptoms severity of depression, anxiety and somatization. Psychiatry Investigation, 21(3), 255–264. https://doi.org/10.30773/pi.2023.0221
- Neff, K. D., & Germer, C. K. (2018). The mindful self-compassion workbook: A proven way to accept yourself, build inner strength, and thrive. Guilford Press.
- Quadt, L., Critchley, H. D., & Garfinkel, S. N. (2018). Interoception and emotion: Shared mechanisms and clinical implications. En H. De Preester & M. Tsakiris (Eds.), The Interoceptive Mind: From Homeostasis to Awareness (pp. 107–124). Oxford University Press. https://doi.org/10.1093/oso/9780198811930.003.0007
- Tanaka, Y., Ikeda, A., & Morita, T. (2023). Effects of interoceptive awareness on recognition of and sensitivity to emotions in masked facial stimuli. Behavioral Sciences, 15(11), 1555. https://doi.org/10.3390/bs15111555