Miércoles 06/05/2026
FOTO: Katarina Wolnik Vera
Texto: Nayeli Martínez
Más allá del diagnóstico
Cuando hablamos de salud mental, es fácil pensar que lo más importante es ponerle un nombre a lo que nos pasa. ¿Alguna vez has sentido que hasta que no tienes un diagnóstico claro no puedes entender tu malestar? Aunque esto puede ayudar, centrarse solo en la etiqueta simplifica una realidad que es mucho más compleja.
El malestar psicológico no es únicamente un conjunto de síntomas, sino que está muy ligado a la historia de vida, al contexto, a las relaciones y al momento vital de cada persona. Esto se ve claramente en consulta: dos personas pueden compartir un mismo diagnóstico y, aun así, vivir realidades completamente distintas. No es lo mismo experimentar ansiedad teniendo una red de apoyo que hacerlo en soledad o en un contexto de estrés constante. Por eso, en terapia no se trabaja solo con “lo que tienes”, sino con cómo lo vives y qué significado tiene para ti (Pérez-Álvarez, 2019).
La terapia como proceso
La psicoterapia no es un proceso pasivo. No se trata de esperar a que el profesional dé una solución, sino de un trabajo conjunto. Es un espacio donde, a través del diálogo, se van entendiendo patrones de pensamiento, emociones y conductas, y se construyen nuevas formas de afrontar las dificultades (American Psychological Association, 2023), implica aprender a conocerse, gestionar las emociones, pedir ayuda cuando hace falta y desarrollar habilidades.
Además, no hay una única forma de intervenir, algunos enfoques se centran más en el presente y en cambiar pensamientos o conductas, mientras que otros profundizan en la historia personal y en las emociones. Aun así, todos comparten un mismo objetivo: mejorar el bienestar y ofrecer herramientas para el futuro. También es importante entender que la terapia no es algo inmediato; en muchos casos requiere tiempo, especialmente cuando el malestar es más profundo o viene de lejos (American Psychological Association, 2023).
El peso de las etiquetas
A su vez, conviene tener cuidado con el peso de los diagnósticos, a veces, la persona puede acabar creyendo que “es” su diagnóstico, lo que puede afectar a su autoestima y a su forma de relacionarse con los demás, a esto se suma el estigma que todavía existe en torno a la salud mental (Mascayano et al., 2015), cuando en realidad el diagnóstico solo describe una parte de su situación, esto conlleva a perder de vista algo esencial, la persona no es su enfermedad, sino alguien con una historia.
La salud mental no es algo perfecto ni una etiqueta que te define, sino algo que se va formando y cuidando cada día, no es un “tesoro mágico” que se encuentra de golpe, sino algo que se trabaja poco a poco. Y, sobre todo, va más allá de cualquier diagnóstico, porque no define a la persona, sino cómo vive y afronta su vida. Es un proceso de comprensión y acompañamiento, donde lo importante no es solo identificar el problema, sino entender la historia que hay detrás y poder avanzar desde ahí, entenderlo como un punto de partida y no de llegada.
Referencias:
- American Psychological Association (APA). (s. f.). Understanding psychotherapy and how it works. https://www.apa.org/topics/psychotherapy/understanding
- Mascayano, F., Lips, W., Mena, C., & Manchego, C. (2015). Estigma hacia los trastornos mentales: características e intervenciones. Salud Mental.
- Pérez-Álvarez, M. (2019). Diagnóstico más allá de los síntomas: un enfoque centrado en el mundo de la vida de las personas. Cuadernos de Psiquiatría Comunitaria.